Charlas de un Gag-Pa. Virgen LI


CHARLAS DE UN GAG-PA
Bajo el signo de la virgen, del año LI, de Acuarius.

Cuando un padre tiene varios hijos, se da cuenta que a todos los ama, pero que su relación y trato resulta diferente con cada uno de ellos. De manera semejante nos ocurre con las personas que vamos encontrando en nuestro Sendero. Nuestros Hermanos astrólogos pueden explicar muy fácilmente el motivo de esto.
En lo personal, pese a mi carácter frío y seco, cada año, en esta época, me siento invadido por un profundo agradecimiento hacia todos aquellos que han colaborado para ayudarme a ser lo que ahora soy, pero muy especialmente recuerdo a mis Hermanos nacidos bajo la influencia del presente signo zodiacal, pues siempre que he necesitado cualquier tipo de ayuda, alguno de ellos, directa o indirectamente, me ha auxiliado.. Reciban, pues, mi sincero agradecimiento.

LA CASA VI.
Mira Rigoberto, yo sé que a ti no te gusta pedir ayuda, y eso me parece muy bien. Eso es una de las cosas que me agradan de ti, y hasta puedo decir que te admiro; porque cuando se necesita hacer algo, tú te las arreglas de un modo o de otro, y lo haces. Pero déjame darte un consejo: si alguien te ofrece algo, no lo rechaces. Está bien que no pidas nada, pero, te repito, si alguien te ofrece su ayuda o cualquier otra cosa, no tienes porqué rechazarla de inmediato, no seas tan orgulloso.
Este consejo lo recibí del Hermano Juan de Dios, hace ya muchos años. Considero que esta recomendación ha sido una de las joyas más valiosas que he recibido, una de las mejores fórmulas en bien de mi salud y un ejemplo de la sencilla manera como a veces podemos servir a los demás.
Aunque también es cierto que, como dice el refrán: "No hay peor sordo que el que no quiere oír". Es por esto que no hay persona más difícil de ayudar, que la que no está dispuesta a aceptar la ayuda que se le ofrece, ya sea por orgullo, porque tenga la convicción de no necesitarla, o por cualquier otro motivo.
Por el contrario, hay ocasiones en que ofrecemos nuestros servicios a quien no los necesita y, en esas circunstancias, intervenir con nuestra ayuda, significa obstaculizar su propio desarrollo. Otras veces, lo que ocurre es que, aunque la intención es una, se malinterpreta, al no expresarnos de la manera adecuada.
Hace unos meses, durante la Ceremonia Cósmica, al momento de ponernos de pie para entonar el Tantum Ergo, ofrecí mi brazo a una Hermana que se encontraba a mi lado, poco mayor que yo, con la intención de que se apoyara. Ella, al mirar mi brazo, se apresuró a levantarse sin el apoyo ofrecido, e inmediatamente trató de sostenerme, mientras yo me ponía de pie. Dos segundos después, al percatarse de lo chusco de la situación, con un pequeño golpe en mi brazo manifestó su afectuoso reproche, al tiempo que los dos no pudimos evitar, pese a lo solemne del momento, manifestar la hilaridad que nos produjo la buena y recíproca intención, misma que tuve que aclararle poco después.
Este suceso me puso a pensar y llegué a la conclusión de que, quien esté decidido a servir, no solamente debe encontrarse en posibilidades de hacerlo, sino, además, debe proyectarse positivamente respecto a quien va a ser auxiliado. Ya lo dice el refrán: "El hábito no hace al monje... pero le ayuda".

LAS FLORES DE UMECUARO.
De Uruapan llegaron las camelinas. Fueron doscientas matas, donadas por el M.R. Jaime Treviño, para reforzar a las escasas florecillas silvestres que, dispersas en la verde alfombra, trataban de hacerse notar en el Ashram El Hermano Mayor, mismo que se asienta en la loma Punta del Tigre, en el municipio de Umécuaro, en el Estado de Michoacán.
De Querétaro y Morelia llegaron las Rosas con Alma; y de Guadalajara, Ciudad Guzmán y San Luis Potosí, otras muchas flores que llenaron de vida y perfume el lugar.
A instancias del M.R. Ricardo Galván, y con el beneplácito del Jerarca responsable, los Hermanos de Grado decidieron que era oportuno colocar en su sitio a las plantas traídas de Uruapan, motivo por el cual todas las FLORES CON ALMA se movilizaron y, equipándose con el azadón, el pico y la pala, el alma de las flores se extendió por los caminos del Ashram. Así, el Colegio, en compañía de su Guardián, fue plantando recuerdos que habrán de crecer en forma de camelinas guindas, moradas y violetas...
Para no desentonar, yo también cavé un poco y estuve acarreando algunas matas. Más de una vez, en el acarreo, sentí el punzante abrazo de las camelinas, teniendo la necesidad de practicar la paciencia para no dañar a las plantas ni rasgar mi camisa. Mientras lo hacía, escuché a una Hermana decir: "Yo creo que fui hombre en mi encarnación pasada, porque me encantan estos trabajos rudos..." En tanto ella explicaba el porqué de su conclusión, yo me dije: "Parece que ya está comenzando a recordar..." y, ante aquel concierto producido con los instrumentos de labranza, acudieron a mi mente las imágenes de otras flores, algunas de las cuales resultaron lastimadas con la rudeza de mi trato, al mostrarme sus pequeñas espinas y entonces, como El Principito, yo también me justifiqué diciendo: "...en ese tiempo yo era demasiado joven para saber amar".
De regreso a Morelia, David, el menor de los hijos del Rev. Aquiles, me vuelve a recordar a El Principito, con su afán de ser escuchado y de aclarar bien las cosas. Por ejemplo, al pasar por un bache:
-¿Qué pasó mami? ¡Mami, dime qué pasó. (Los adultos continuamos platicando)¿Mami, dime que pasó. (insiste varias veces más, hasta que al fin, su mamá le contesta):
- Tu papá se metió al lodo. (Al escuchar la respuesta, el pequeño se queda mirando a su padre, quien va al volante. Al fin, se anima y hace la aclaración):
- No, mami, no fue mi papá. Fue la llanta. (Como Rosita, su madre, no le hace caso, insiste y vuelve a insistir, hasta que se le confirma haber captado su mensaje). Mami, te digo que no fue mi papá. Fue la llanta, mami...
De pronto, la lluvia se vuelve tan abundante, que no nos permite siquiera distinguir el límite del cofre del auto. Entonces, el pequeño de apenas dos años, me da una lección de poesía, cuando dice: "Mami, cuando llueve, es que el Sol se está bañando..." y entonces pienso, al recordar el aguacero del día anterior: "Tal parece que el Sol se está bañando con muchas ganas en estos días".
. Rigoberto Hernández Fuentes
Gag Pa. A su servicio.
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