CHARLAS DE UN GAG-PA
Bajo el signo del cordero, del año LIII, de Acuarius.


TO BE, OR NOT TO BE...
- Te digo que no, Rigoberto... - Enfatiza Enrique, compañero de trabajo y profesor de filosofía, mientras jugamos una partida de ajedrez, al final de la jornada. - Te digo que no hay congruencia entre lo que ustedes pregonan y lo que están haciendo...
- ¿Porqué no ? - Le pregunto de manera reiterada, aún cuando ya sé a qué se refiere.
- Ya te lo dije: porque ustedes pregonan que estamos en la Era de Acuarius y que ésta es una era de síntesis, por ejemplo, y sin embargo están bien divididos; hablan de su fundador, el Dr. De La Ferriere, equiparándolo con Jesucristo, y sin embargo se dice que murió como cualquiera de nosotros; hablan de los beneficios de sus disciplinas, pero la verdad es que no se notan, porque yo los he visto todos enfermos; hablan de estados de conciencia, pero se apoyan en dogmas que, cuando alguien rebate, no pueden demostrar... ¿O me vas a decir que no es cierto?
Enrique, profesor de filosofía, y compañero de trabajo, estuvo participando algunos meses en nuestra Institución, pero hace ya tiempo que se retiró, argumentando exceso de compromisos. Cuando termina de hablar, respondo:
- Mira, en relación al Dr. De La Ferriere, él mismo insistió en que no debía de rendirse culto al personaje, sino poner atención al mensaje, lo cual parece que logró, pues tú has leído algo de sus obras y no puedes negar que tiene razón en sus planteamientos y, por otra parte, no solamente eso, sino que tú mismo llegaste a experimentar en carne propia los beneficios de la alimentación vegetariana y la práctica de la Hatha-Yoga. Respecto a los estados de conciencia, te diré que es algo parecido a las matemáticas: solamente un matemático puede ser capaz de identificar cuánto sabe el otro, y por lo mismo no tiene caso hablar de cálculo infinitesimal con alguien que apenas está aprendiendo las tablas de multiplicar, por más que sepa utilizar la calculadora; nos ves enfermos, pero ese estado no es producto del actual régimen alimenticio, sino de malos hábitos de vida que nos acompañan de muchos años atrás; y, cuando te refieres a la Era del Acuarius como una era de síntesis, efectivamente, lo es, pero recuerda que apenas llevamos unos cuantos de los más de dos mil años que le corresponden... A mí me parece que te quedaste con esa impresión porque no supiste esperar lo suficiente.
Mientras le explicaba lo anterior, y después de haber sacrificado un Caballo, un Alfil y la Dama, avancé un humilde peón que, apoyado por las Torres, dio Jaque Mate.


CON EL MAESTRO...
Después de dos horas y media de haber estado platicando, en aquella primera entrevista con el Hermano Mayor, y durante la cual había comenzado hablándome de usted, para luego modificar el tratamiento, me preguntó:
- ¿ ... Y de qué signo eres, m'hijo?
- Soy Aries. - Contesté.
- ¡Sí, tenía que ser! - Exclamó, mientras movía la cabeza y las manos en un ademán que después me resultaría frecuente observar en él.
- ¿Porqué, Maestro?
- Porque los Aries son muy duros de la cabeza; siempre están llevando la contraria; y por eso, a cada cosa que te explico, inmediatamente me sales con otra pregunta...


ARIES TENÍA QUE SER.
En aquella reunión, el H.D.P. acordó prohibir a los miembros de las Escuelas su asistencia al eventual "Encuentro de Líneas", mismo que a mí en lo particular no me había llamado para nada la atención hasta ese entonces. Sin embargo, ante esa prohibición, decidí juzgar por mí mismo el motivo de tal acuerdo. Al llegar al auditorio donde se efectuaba el evento, alcancé a mirar, a lo lejos, al Maestro Domingo Dias Porta, vestido de paisano, desprovisto de la Dignidad de su traje talar, pues meses antes ya había renunciado a su investidura, cuando se presentó en el Ashram de Coatepec a declarar personalmente que, haciendo uso de su libertad, dejaba nuestra Institución para dedicarse a otra actividad. Esa fue la única ocasión en que me pareció ver que se limitaba la libertad, dentro de nuestra estructura organizativa, y la única vez que incurrí en desobediencia declarada.


KARATE-DO. (EL SENDERO DE LA MANO VACIA)
Apenas había transcurrido una semana de entrenamiento, cuando tuve que participar en mi primer torneo de karate. Al conocer el oponente que me correspondía conforme al sorteo, me resistí al enfrentamiento, pues se trataba de un muchacho no solamente más corpulento que yo, sino que, además de portar la cinta marrón, ese día habría de presentar su examen para obtener la cinta negra.
Ante mi negativa, el Maestro se dirigió hasta donde yo estaba y enérgicamente ordenó:
- ¡Vaya usted a combatir!
- ¿Pero, qué caso tiene, si yo apenas acabo de inscribirme?- Me atreví a rezongar.
- ¡En karate, usted tiene que hacer lo que debe de hacer.. y, si por cumplir con su deber tiene que enfrentarse a la muerte, no debe tener miedo; pero, si tiene miedo, deberá vencerlo. Así que vaya y, si tiene que morirse, muérase combatiendo!! - Espetó.
Así las cosas, me enfrenté en combate, mismo que no duró mucho, pues había que ganar tan sólo un punto, ya que un solo golpe, conforme a la técnica, bastaba para eliminar al oponente.
Para mi sorpresa, se declaró un empate: aquél, casi Cinta Negra, había rebasado la distancia milimétrica a que debía llegar su golpe y, los tres o cuatro milímetros rebasados me habían provocado un ligero sangrado en el rostro, con lo cual había perdido medio punto, mismo que se anotó a mi favor.


EN KUMITE (COMBATE).
"Ustedes, cuando están en kumite, se ponen todos tensos, gesticulan, el kiai les sale de la garganta y no desde adentro; se la pasan brincando y tirando puras patadas... - Nos explicaba, hace treinta años, Guillermo Hoffner, nuestro Maestro de Karate - ... pero algún día comprenderán que deben permanecer relajados, pues sólo así adquirirán mayor rapidez y precisión ...; comprenderán que el karate es la vida misma y que debemos aprender a enfrentarla serenos, hasta lograr que la mirada sea como la de un niño... por eso, cuando estén en kumite, recuerden, sobre todo, estar bien parados, pero relajados, pues la tensión solamente debe producirse al momento del contacto; no antes ni después..."
Transcurridos treinta años, esta recomendación me sigue pareciendo válida para todo tipo de kumite.
. Rigoberto Hernández Fuentes,
Gag Pa. A su servicio.
E-mail: righerf@hotmail.com
Tel. 5712-5475
http://www.galeon.com/righerf




alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Inmobiliaria y Dominios
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón